Lo que venía a contar, como algunos ya sabrán es el honor que va a tener mi ciudad en enero de 2010, un honor que ya se había perdido, un honor que estaba olvidado en gestiones realmente absurdas y un honor a ser premiado del que no es fácil presumir a menudo. El artista más cotizado del mundo, Don Antonio López, ha decidido donar una parte de su genio a Coslada, una estatua de una mujer emergiendo de la tierra para la rotonda de José Gárate. Si no les suena este anciano autor, quizá les refresque la memoria un cuadro híper-realista de la Gran Vía madrileña, que promocionó, si ya no lo estaba, a este virtuoso del arte. Unas esculturas, postradas con la forma de la cabeza de sus nietas en Madrid y otra situadas en Boston, Massachussets.

En la rueda de prensa, celebrada hace dos días, un periodista le preguntaba:
- ¿Por qué Coslada?
Antonio López, con la experiencia adquirida por los años, clavó sus ojos en aquel reportero y tras una larga pausa, contestó:
- ¿Y por qué no?
El reportero, ágil y taimado, replicó de inmediato:
- Al estar en Boston y Madrid, sus esculturas podrían ocupar un lugar más privilegiado en cualquier capital del mundo.
Pero de nuevo, con una dosis de humildad que yo nunca antes pude ver, el artífice de la escultura, pensando de nuevo la respuesta, le contestó zanjando:
- Le miro a usted, al resto de reporteros, a los concejales y me veo a mí en esta mesa y, sinceramente, me resulta la misma situación que la que viví en Boston, todos me parecen iguales, seres humanos. De hecho, ahora que usted lo dice, encuentro sólo una diferencia: en Coslada he comido mucho mejor que en Boston. Entonces, ¿por qué no iba a Coslada tener una pieza de mi arte? Coslada la ha solicitado y, gustosamente, la voy a donar*. La donaría a muchas ciudades que me lo pidieran, a París, a Moscú y a Tomelloso -lugar de nacimiento del pintor-.
El autor se fue vitoreado entre aplausos mientras yo pensaba que estaba marcando un antes y un después en la historia de Coslada. Al igual que la Menina se ha convertido en el símbolo de Alcobendas, la venus lo será de la ciudad que me ha visto crecer. Como repito y repetiré insistentemente, un honor al alcance de pocos. Una mujer al estilo venus de cinco metros de alto emergiendo de la tierra, metáfora excelente para el que espero sea el desarrollo de Coslada estos próximos años. Una obra de arte para todos al alcance de muy pocos que colocará a Coslada en las ciudades a visitar en una guía de interés artístico mundial.
*Quiero matizar la donación. El autor sólo "ha cobrado" los gastos de material y montaje de la estatua, no ha cobrado nada por su arte. Gracias, por supuesto, infinitas veces al señor Antonio López. Espero que todos los que compartimos ciudad sepamos valorar la magnitud y la importancia de este hecho.
Por último, pido a la gente respeto. Respeto por la labor institucional de Coslada, respeto por el arte y respeto, que seguro todos los cosladeños tendremos, por la obra de arte, dispuesta para todos al aire libre. Me da miedo pensar que borregos e imbéciles puedan dañarla con un graffiti de mierda (no he dicho que el arte grafitero sea mierda, no quiero más crucifixiones, pero es obvio que esta obra no lo demanda) o con cualquier tipo de acto vandálico. Es duro admitirlo pero ningún energúmeno que se precie a cometer dicho acto, leería un blog en internet. Por eso, lo dejo escrito por si llega erroneamente, que lo sepa.
Orgulloso...

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